Pocas agrupaciones en el panorama del metal extremo latinoamericano poseen una historia de resistencia tan indomable como Eternal Drak. Nacida en las frías y caóticas calles de Bogotá en 1997 de la mano de los hermanos Martínez (Drakar y Warhammer), la banda edificó un sonido crudo e identitario basado en el thrash black metal. Tras reconocimientos históricos en los albores del siglo XXI, trabajos fundamentales en el underground y una dolorosa disolución en 2007, el destino reescribió su historia en 2019 con su relocalización en Quebec, Canadá.
A pesar de la partida física de su baterista cofundador Eduardo “Warhammer” Martínez, el núcleo del proyecto demostró que la oscuridad no es un simple adorno estético, sino un motor de transmutación humana. Hoy, arropados por el sello canadiense FirstWave y consolidados con Andrés Martínez (Drakar) en guitarra y voz, Mike Amyot en guitarra y Ben Fortier en batería, la agrupación presenta su sexto álbum de larga duración: “The Violence Of Time” (2026).
Este no es un disco más de metal pesado; es un examen filosófico y visceral sobre el tiempo concebido como entidad destructora, un verdugo inevitable que envejece, arrebata y fragmenta la existencia. Musicalmente, fue forjado en los estudios de FirstWave Canada bajo la producción de Drakar, con el reto de inyectar furia instrumental sin sacrificar nitidez armónica. El resultado es una producción envolvente que conserva la crudeza y distorsión punzante de sus orígenes en Bogotá.
El álbum se divide en actos conceptuales. En el Acto I, piezas como “We Force It To Speak” y “The Unborn Paths Rot” exploran la soberbia humana frente al tiempo y los futuros truncados. La sorpresa llega con “Me Hice Simultáneo”, único tema en castellano, que narra la ruptura de la línea temporal del individuo. El Acto II profundiza en la eternidad como herida abierta, con cortes como “The Blasphemy Of Time” y “Chaos Is The Law”, que denuncian el colapso inevitable de toda civilización. Finalmente, el Acto III ofrece un respiro técnico con “Breathing Once Again”, seguido de un desenlace bélico y nihilista en “The Cosmos Rejects You” y “No Direction – Total War”.
“The Violence Of Time” se erige como manifiesto definitivo de Eternal Drak: un recorrido sonoro que combina crudeza, reflexión y catarsis. La banda reafirma su lugar en la historia del metal extremo latinoamericano y canadiense, mostrando que la resistencia cultural y musical puede trascender fronteras. Su propuesta no solo es música, sino un cuestionamiento filosófico sobre la fragilidad humana frente al tiempo y el vacío.