
En una ciudad donde la escena musical alternativa sobrevive más por insistencia que por apoyo institucional, nace “Con ron, con vino y con blues”, una iniciativa independiente que este viernes 17 de abril, se cita a 6:00 p.m. , donde se reunirá tres proyectos locales en un espacio poco convencional: una casa-estudio de tatuajes.
El encuentro tendrá lugar en Casamarcas Tatto, un escenario autogestionado que, por una noche, se transformará en punto de convergencia para sonidos que beben del blues, el rock latino y otras influencias afroamericanas que han marcado la identidad musical del Caribe.
Lejos de ser un evento más, esta primera edición propone una postura clara: no tocar por tocar, sino generar articulación real entre artistas y públicos diversos, desde jóvenes hasta generaciones mayores, en un contexto donde —como lo menciona Daniel Deavila uno de sus organizadores— las oportunidades institucionales siguen siendo escasas o inexistentes.
El cartel reúne a las bandas Thrusday 17th, La Hecatombe y Duván y El Poema Sin Musa, siendo esta última la agrupación que impulsa la iniciativa. Más que un concierto, se trata de una declaración colectiva. “Cartagena necesita escenarios multiculturales donde se articulen distintos sonidos, cosmologías y formas de entender el mundo, la música, el arte. El blues aquí no está ausente: lo podemos escuchar en su estado más puro o a través de su influencia en otros ritmos, como es este caso”, señalan Maggie Portacio, desde la organización.
“Con ron, con vino y con blues” recoge el espíritu de una experiencia previa nacida en el contexto de la movilización estudiantil de 2018, conocida como “Con ron, con vino y con jazz”, que buscaba resaltar la presencia del jazz y la música afroamericana en los sonidos locales. El nombre, además, hace eco de una línea del himno de la Universidad de Cartagena, resignificando su carga simbólica en clave cultural.
La apuesta también surge como respuesta a situaciones concretas, como la negación de espacios dentro de la Universidad de Cartagena para este tipo de iniciativas, evidenciando una desconexión entre las instituciones y las dinámicas reales de la escena alternativa.
Actualmente, Cartagena vive un momento de efervescencia dispersa: eventos independientes aparecen y desaparecen sin una agenda común, sin articulación entre artistas y sin respaldo sostenido. En ese contexto, propuestas como esta buscan abrir grietas en el circuito tradicional.
El evento contará con registro audiovisual independiente, apostando también por la memoria y documentación de estos procesos culturales.
